Fue obispo de Florencia y se cuenta que nunca se negaba a ayudar a nadie. Cuando ya había entregado su dinero, daba su ropa, sus zapatos y sus muebles. Decía que un sucesor de los apóstoles no debía poseer nada más que virtud.
¿Qué estás dispuesto a dar? ¿Te importan mucho tus posesiones y tus cosas materiales?