Una santa holandesa del siglo XIV, desde muy joven quiso entregarse a Dios. Sufrió muchas enfermedades, pero siempre lo llevó con entereza y alegría. También sufrió muchas tentaciones y temores y noches oscuras del espíritu.
¿Cómo llevas tus dolores o las pequeñas frustraciones de cada día? ¿Mantienes la paz y la alegría de estar con Dios a pesar de todo lo que te pase?