Fue Papa en el siglo V y tuvo que luchar contra varias herejías, entre ellas la arriana, que negaba la naturaleza humana de Cristo. Quiso alejarse al desierto pero Dios lo llamó al sacerdocio y a la vida activa. Escribió mucho y envió misioneros a muchas partes del mundo para extender el evangelio.
¿De qué maneras te llama hoy Dios a extender su evangelio? ¿Cómo puedes, en medio de tus ocupaciones de hoy, dar testimonio de tu encuentro con Cristo?