Era una princesa, hija de Teodorico y de Reinilda. Se educó en un monasterio, hasta que fue casada con Enrique, duque de Sajonia, que fue más tarde elegido emperador de Alemania. Tuvieron cinco hijos, a los que Matilde educó en una profunda fe y seguimiento de Jesús. Ayudaba a los pobres, cuidaba de los enfermos, y visitaba a los presos. Su esposo la siguió en piedad y los dos construyeron un reino de justicia en su dominio. Uno de sus hijos fue san Bruno, arzobispo de Colonia. A la muerte de Enrique, Matilde continuó sus obras, pero dos de sus hijos se volvieron contra ella. Algo más tarde, se arrepintieron y le pidieron perdón.
¿De qué maneras crees que la vida de familia es una buena escuela de fe? ¿En qué modos te ha ayudado a ti la fe de tus padres?