Era de Constantinopla y era hija de una familia acomodada, muy piadosa. A la muerte de su padre, su madre se dedicó a la oración en una posesión grande que tenía en Egipto. Un día, cuando tenía siete años, fue a visitar un monasterio con su madre y pidió que se la admitiese en el convento. Fue modelo de humildad, suavidad y caridad.
¿A qué edad tuviste la primera experiencia fuerte de la presencia de Dios en tu vida? ¿has sentido sus llamadas?