7 de marzo - Santo Tomás Aquino

Desde muy pequeño era muy piadoso y, aunque de una enorme inteligencia y una potencia intelectual extraordinaria, era muy tierno, dulce, amable y humilde. Daba todo lo que tenía a los demás. Contra la voluntad de sus padres, que eran ricos, dejó su herencia y entró en la Orden de los Dominicos. Escribió grandes obras de teología que aun hoy inspiran y son la base para muchos estudios teológicos. 

Cuando tienes éxito o triunfas en algo en lo que eres muy bueno, ¿sueles perder el sentido de la humildad y de la atención a los demás? ¿se te sube a la cabeza la gloria?

 

 
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