Venía de una familia rica y a sus padres no les gustó nada que decidiera hacerse monje. Pero él quiso abandonar todos sus privilegios y entró en el monasterio. Fue abad y obispo y tuvo que enfrentarse a invasiones e influencias paganas. Su fama de santidad y bondad le trajo muchos honores, pero nunca se dejó afectar por la vanidad.
¿Qué cosas te atraen o te interesan más? ¿Te dejas llevar del buen nombre, los honores, la fama? ¿Serías capaz de dejar lo que tienes por seguir a Cristo? ¿Qué puedes dejar hoy?