Jerónimo nació en el siglo XV. Era un buen soldado, pero durante una batalla lo tomaron prisionero y empezó a pensar más profundamente en su vida y se dio cuenta de que estaba perdiendo el tiempo sin ocuparse de los pobres de Dios. Así que cuando salió de la cárcel se hizo sacerdote y dedicó toda su vida a cuidar a los niños de la calle.
¿Estás perdiendo el tiempo en tu vida? ¿A qué cosas importantes tendrías que estar atendiendo?