Vivió en el siglo IV. Dicen que era de familia rica, pero que sufrió bastante y se dio cuenta de que su felicidad sólo podría estar en Dios. Se hizo sacerdote y luego fue nombrado obispo en Armenia.
Cuando el gobernador del estado empezó a perseguir a los cristianos, Blas fue arrestado y, mientras lo conducían a la cárcel, una joven madre le presentó a su niño que se estaba ahogando con una espina. Se dice que Blas lo curó y desde entonces, se ha considerado a Blas patrón de las enfermedades de garganta. Hay personas que piensan que no es tanto lo que hay en la garganta, sino lo que sale de ella lo que hay que curar.
¿Qué palabras salen de tu boca más frecuentemente?