Potencia el sabor de la vida, al igual que la sal.
Hay que sazonar
lo desabrido
allí donde se va,
en el sitio en donde se vive,
a las gentes con
quienes se trata.
Hacer agradable
la vida,tratar al
prójimo con tanto agrado
y llevar a su ánimo
una persuasión
que sazone toda su vida.
Pedro Poveda