Movilizar la solidaridad

Por Alicia C. Marill

Llevo 31 años implicada en esfuerzos misioneros en la región del noroeste de Haití y siempre me he preguntado “¿Qué pasaría si hubiera un esfuerzo internacional para colaborar de verdad con los haitianos en construir las infraestructuras que se necesitan para que toda la población pueda vivir con una auténtica calidad de vida?” Ha tenido que ocurrir la catástrofe colosal de un terremoto para que la pseudo “comunidad global” se concientice y entre en acción para ayudar al pueblo haitiano.

El terremoto ha causado una pérdida enorme de vida y propiedad. Literalmente casi todo el pueblo está sin hogar. Aquéllos cuyos hogares no han sido destruidos, han sufrido daños y temen la caída de sus casas. En medio de este desastre y caos sin precedentes, las comunidades religiosas han tenido que reinventar sus ministerios.

Los frailes dominicos que se dedican a la teología en Puerto Príncipe están ahora durmiendo en el patio. Una comunidad de hermanas duerme en el cementerio. Todos están cuidando de cientos de personas desplazadas. Los maestros de las escuelas no tienen clase, porque todo está en ruinas. Así que han perdido sus trabajos y no pueden alimentar a sus familias.

El terremoto es una crisis nacional. Miles de personas de áreas rurales (80% del país) han dejado sus aldeas para tratar de sobrevivir en Puerto Príncipe. Estas personas de alguna manera mantenían a sus familias en áreas rurales, pero ahora han perdido todo y tienen que dejar sus aldeas natales. Puerto Principe es el único centro que contaba con algunos recursos en el país y ahora está paralizado.

Amor en Acción, como comunidad misionera, está conectada personal y espiritualmente con este desastre y ha sido llamada a ayudar a través de la red de comunidades religiosas y agencias de la Iglesia Católica. Que desde nuestros corazones nos impliquemos en algún aspecto de la restauración del pueblo haitiano.

Para la reflexión

¿Esperas a que ocurra una catástrofe o desgracia para salir al encuentro de alguna necesidad? ¿De qué maneras piensas que te podrías implicar en el servicio a esta situación u otra de extrema pobreza en que el pueblo de Dios, tus hermanos y hermanas, estén sufriendo?

 

Alicia C. Marill fundó Amor en Acción en 1976.

 
Oprimir CTRL para varias opciones

Síguenos en: