Saúl era parte del grupo que perseguía a los primeros cristianos y participó en el martirio de Esteban, el primer mártir cristiano. Pero un día, cuando se dirigía a Damasco a seguir su trabajo de persecución de los cristianos, tuvo una visión. Preguntó, “¿quién eres?” y la voz le contestó, “Jesús, a quien tú persigues”. Pablo entonces preguntó que debía hacer, y desde ese momento, fue, con Pedro, el apóstol más apasionado de Cristo. Recibió entonces el nuevo nombre de Pablo. Viajó incansablemente y fundó muchas comunidades cristianas. Sus cartas son un prodigio de profundidad de comprensión del misterio de Cristo.
¿Has tenido un encuentro personal e íntimo con Cristo? ¿Qué te pide?