Según cuentan las actas de los mártires, Inés sólo tenía doce años cuando sufrió el martirio. Parece que era muy bella y muchos jóvenes la pretendían. Pero ella sólo quería ser de Cristo. Es venerada en las catacumbas que llevan su nombre, en Roma.
¿Es a veces tu edad una excusa para no hacer lo que crees que en el fondo debes hacer? ¿Te asustan las críticas de tus compañeros?