Eran frailes franciscanos y fueron a Marruecos a predicar el evangelio en países islámicos. Al principio los tuvieron por locos, pero el sultán de Marruecos les dio libertad. Se dedicaron entonces a predicar, pero a muchos no les gustó y se quejaron ante el sultán, que les ordenó que dejaran de predicar o se marcharan. Como se negaron, fueron decapitados inmediatamente.
¿Tienes una santa locura por hacer lo que Dios te pide, aunque a otros les parezca raro o distinto?