Vemos milagros a todas horas


Por Kathie Daily

“Es la gente quien hace que ocurra…los donantes, los voluntarios, los misioneros y quienes entregan los materiales médicos. Vemos milagros todos los días y todos los días trabajamos codo a codo con santos”, explica la directora Jan Izlar describiendo su ministerio con la Asistencia Médica del Sudoeste.

En 2004 Izlar, laica salvatoriana, fundó el SMA (por sus siglas en inglés) en Tucson, Arizona. Los Salvatorianos incluyen a la Sociedad del Divino Salvador (sacerdotes y hermanos), Hermanas del Divino Salvador y Salvatorianos laicos (solteros y casados).

A través de su trabajo con distintas organizaciones de caridad, Izlar vio una necesidad creciente de una organización que recaudara materiales médicos. Éstos luego se podrían empaquetar y distribuir en distintas clínicas de Tucson y del extranjero. SMA se dedica a mejorar la salud y las vidas de niños y familias proporcionándoles medicina, equipos médicos, materiales educativos y productos de higiene personal. En la actualidad, SMA es el principal distribuidor sin afán de lucro de materiales médicos en el Sudoeste.

Jim, el esposo de Izlar, y un numeroso grupo de voluntarios trabajan cuatro días a la semana en un almacén de 3,300 pies cuadrados. El año pasado, la hermana Elizabeth Christensen, SDS, se unió al grupo de voluntarios como ayudante administrativa. Había hecho trabajo pastoral durante muchas décadas en el Medioeste y ahora quería un retiro lleno de significado. SMA era exactamente lo que andaba buscando. Izlar añade que la presencia de la hermana Elizabeth es una gran contribución a la causa ya que posee grandes capacidades de informática, recaudación de fondos y de organización.

La hermana Elizabeth comenta: “Vemos milagros a todas horas. Un día llega una petición y al día siguiente alguien regala el artículo. Todos los días vemos la generosidad de la gente que entrega, desde tiempo, a equipos médicos y medicinas. Ya hemos hecho dos envíos a Haiti, uno por aire y el otro por barco, y las necesidades de otras áreas continúan también”.

Izlar dice que muchas veces los misioneros envían camiones a recoger los materiales médicos o los voluntarios se encargan de entregar los artículos. Los donativos se entregan a las clínicas de Tucson así como a algunas en México, Guatemala, Honduras, Filipinas, África y Etiopía. “Ahora estamos planificando un viaje de misión a Perú con unos treinta de nuestros voluntarios. Muchos son enfermeras y tendrán clínicas en diversos poblados. Cada persona cubre los costos de su propio transporte”, dice.

“La gente a quien servimos es muy pobre, pero muy agradecidos y felices cuando llegan nuestros materiales. SMA es un ministerio de esperanza en el que experimentamos a diario la bondad de tanta gente que trata de mejorar la salud y las vidas de los niños y de sus familias”.
 

 
Oprimir CTRL para varias opciones

Síguenos en: