Por Carmen F. Aguinaco
Me imagino que tú, como cualquier otro, alguna vez te has imaginado como un héroe. Pero quizá se te haga un sueño imposible. Hace poco alguien dijo que ser un héroe no es tanto cuestión de destino o de suerte, cuanto de opción personal.
Nos sentimos llamados a algo bueno, a hacer algo de nuestras vidas. A medida que vamos creciendo y madurando, nos damos cuenta de que hay algo más hondo que nosotros mismos, que nos motiva para vivir, trabajar, hacer proyectos. Hacer algo que merezca la pena. Pero a veces estamos como divididos por dentro: queremos lo más alto y al mismo tiempo nos damos cuenta de nuestra propia limitación. Pero siempre tenemos sed de más.
¿Dónde encontrar ese algo más?
Jesús fue héroe por opción personal. Es decir, por una voluntad de salvar y traer la Buena Noticia. Es héroe porque la aceptación de la muerte no se improvisa. La Buena Noticia de la salvación es Jesús mismo.
“Llegó a Nazaret, donde se había criado. Según su costumbre, entró en la sinagoga un sábado y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, al desenrollarlo, encontró el pasaje donde está escrito: el Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar la Buena Noticia a los pobres; me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos, y a dar la vista a los ciegos. A liberar a los oprimidos y a proclamar un año de gracia del Señor”.
¿Qué hay que hacer?
Si el cristianismo, como se dice muchas veces, es una persona y no una doctrina, todo comienza por conocerle a Él. El conocimiento es lo que abre el camino en el corazón a todo lo demás. Conocer a Jesús para amarle y seguirle. Por eso es tan importante meditar con atención la vida de Jesús, embeberse hasta de los menores detalles con la luz y profundidad que nos conceda el Espíritu Santo. No se ama lo que no se conoce, y si no se ama, ni se busca ni se goza.
Para la reflexión
¿Qué imagen de ti mismo tienes? ¿Cómo crees que podrías llegar a ser un héroe? ¿En qué consiste la heroicidad? ¿Qué tal conoces la vida de Jesús? ¿En qué aspectos te parece esa vida heroica? ¿Qué es lo que puedes tú en tu vida imitar?
Contemplando el misterio de la Encarnación, podemos conocer que Dios llama discretamente a nuestra puerta, pide ayuda de la libertad de la persona para poder entregarse a él y amarle. ¿Qué estás buscando en este momento? ¿Qué te gustaría conocer de Jesús? ¿De qué maneras podemos, en el grupo juvenil, ayudarnos a encontrar a Jesús en medio de nosotros?