John era un joven checo, bastante chaparrito, tímido y muy sonriente. Quería ser sacerdote, pero tuvo dificultades en su país, así que vino a América a tratar de ordenarse aquí. Cuando llegó a Nueva York, el obispo se alegró mucho, porque había pocos sacerdotes en la diócesis. Fue destinado a Buffalo, donde trabajó muchísimo entre los inmigrantes de la zona y aprendió ocho idiomas para comunicarse con ellos. Le nombraron obispo de Filadelfia en 1852. Construyó iglesias, abrió más de cien escuelas y empezó a construir la catedral.
¿Qué haces cuando te encuentras con dificultades para conseguir tus metas? ¿Abandonas o buscas otros caminos?