Eran amigos de la escuela en Grecia, en el siglo IV. Los dos venían de familias de una gran fe. Los padres y hermanos de ambos también son considerados santos en la Iglesia católica. Ambos amigos se hicieron sacerdotes y luego fueron ordenados obispos. Gregorio convirtió a muchos porque su predicación era coherente con su vida. A algunos no les gustaba, pero Gregorio siempre se mantuvo suave, pero firme en su fe. Tiene muchos escritos. Como Gregorio, Basilio se distinguió por su amabilidad y generosidad. Siempre encontraba tiempo para atender a los pobres. Entregó su herencia para abrir un comedor para pobres, donde él mismo servía la comida.
¿Cómo te ayudan tus amigos a acercarte a Dios? ¿Ayudas tú a tus amigos también con tu ejemplo, bondad, amabilidad y alegría?